Lo que sale del corazón, llega al corazón...

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domingo, 12 de enero de 2014

Escribir para recordar

Coincidentemente inicio el año narrando una historia, contándomela, contándosela a él que se dispuso a escucharla, aún siendo parte de ésta, aún siendo el protagonista. Quiero tomarlo como una señal; un intento desesperado de preservar la memoria, escribir para ganarle al olvido y revivirlo para volver a sentir, volver a sonreír. Las emociones profundas son fuentes de inspiración, los acontecimientos, los instantes en los que deseamos que sean eternos, las personas que conocemos. La memoria del corazón, la que guarda aventuras, amores, duelos, pérdidas, éxitos, derrotas, círculos cerrados -y algunos otros por cerrar-, consecuencias -esperadas e inesperadas-. No importa el final, sino el trayecto; la vida se hace al escribirla, porque lo que no se escribe lo borra el viento del  olvido. Cada año, cada 365 días, son 365 páginas escritas en el libro de la vida. Las memorias, los sentimientos, los detalles de cada suceso. Momentos presentes que se convertirán en pasado y en recuerdos del mañana. Supongo que sin momentos difíciles la vida sería más calmada y contenta, pero entonces, pienso, no habría de qué escribir, por eso es preferible lo primero, como el mar, como las olas que vienen y van, como la marea baja en un mar calmado o la rapidez de las olas cuando ésta sube... cuando se siente la intensidad.

martes, 14 de agosto de 2012

En la vida, si quieres aprender, tienes que conocer.  Puedes hacerlo indirectamente, llámese a esto escuchar con atención e interiorizar las vivencias de los demás, tomarlas como ejemplo  y, en teoría, aplicar lo aprendido en tu diario accionar. También, y la más emocionante de las formas, es aprender directamente de lo que ocurre como consecuencia de cada acción que emprendes y cada decisión que tomes.

Dicen que la vida es una obra de teatro. Una obra en la cual TÚ eres el principal actor; nadie te da el guión, nadie te dice qué/cómo/dónde hacer, mucho menos qué y en qué momento decir. Tú haces y dices lo que quieres, como quieres, cuando quieres. Ah, pero esta última oración escrita sería totalmente válida si nunca olvidaras que apenas empezada la función, TÚ no estás sol@.

He ahí la paradoja.

Conocer nuevas personas implica cambiar. Cada vez que conoces a alguien tu vida cambia, de cualquier forma que sea, nadie busca a nadie. Siempre hay un motivo, una razón, simplemente es que tenían que conocerse, tenían que aprender juntos, reír, soñar, unir fuerza para hacer más fácil el cumplir ciertos objetivos. Tenían que encontrarse.

Algunas personas son ángeles que nos envía Dios para hacernos la vida más feliz y menos complicada. Otras aparecen sólo para hacerte la vida "imposible", con el único fin de enseñarte.
Algunas llegan y otras se van. Algunas se van físicamente lejos de ti, pero permanecen como tinta indeleble en la memoria del corazón. 


viernes, 10 de agosto de 2012

Nunca es tarde

A veces, la vida tiene que golpearte muy duro, para que el dolor que produce buscar un "por qué", finalmente, te ayude a encontrar un "para qué". Y es la magia de encontrarlo lo que te lleva a aceptar aquél golpe y a impulsarte a mejorar como persona.

 No importa cuánto te demores en hacerlo: Nunca es tarde para intentar hacer las cosas bien.

Todo cambia en la vida. Todo se mueve. Todo se transforma. Pero, hay algo que es capaz de permanecer invariable en el tiempo: la verdadera esencia del ser humano. 


Intentar TENER para luego SER, es el camino directo para perder lo que de verdad ERES. Sé TÚ mismo; en cualquier momento, lugar, con toda clase de personas. SER te lleva directamente a TENER lo que quieras tener. Con libertad. Libre eres cuando te muestras tal cual. No hay necesidad de encerrarte en lo que no eres para lograr lo que no tienes.

Si en algún momento, por creerte el "todolosabe/todolopuede" pensaste que mientras más tengas, más podías ser: Nunca es tarde para recordar quién eras y aprender que muchas veces la felicidad está en lo más simple de la vida.

No tengas miedo de tener miedo. El miedo es tan normal como la ansiedad que te generan las nuevas situaciones a las que te enfrentas. Utilízalo como un reto para superar aquello que creas peligroso o imposible,

No te catalogues como "mala persona" si algunos de tus actos trajeron consecuencias negativas. Nos equivocamos porque no poseemos perfección, dado que ésta no existe.

Perdona, siempre perdona. Nunca es tarde para hacerlo; incluso a ti mismo.

No dejas de ser "más hombre" o "más mujer" mostrando tu sensibilidad, perdonando, disfrutando libremente el amor y sus formas o creyendo en su poder. Simplemente eres MÁS HUMANO.

Si hay algo que puede cambiar totalmente la vida de una persona, es el amor.
Nunca es tarde para amar, entregar, recibir y, sobretodo, decidir ser feliz.

martes, 19 de junio de 2012

Perdona si te llamo amor!


Y, cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va en el sentido equivocado, que tu vida -programada a cada mínimo detalle- está naufragando... de repente, sucede.

Quiero poder decirte las cosas que a nadie me atrevería a decir, reír contigo, cuando tu corazón y tu razón me lo pidan. Que luchemos por alcanzar lo que deseamos, que compartamos lo mejor del amor, aún teniendo una gran amistad.Que dejemos huellas en nuestros corazones, para decir libremente "te amo", sin miedo a perderte.

¿Miedo a amar? ¿Qué puede haber más hermoso? ¿Qué riesgo mayor vale la pena correr?
¡Con lo bonito que es entregarse a otra persona, confiar en ella y no pensar en nada más que en verla sonreír!

El amor más hermoso es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla, aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra "nunca". Yo soy una variable enloquecida de tu vida, pero no voy a convencerte de ello. El amor no es cálculo; es locura. 
Es sentirse ligeros, libres, sin pretender apropiarse del corazón del otro que no es tuyo, que no te toca por contrato, sino que debes merecerlo día a día.
Es ese motor que te da fuerza, rabia, determinación; el que te da un motivo para volver, para buscar éxito, para trabajar, para cansarte, esforzarte, para alcanzar la meta final. Ese motor que, después decide hacerte descansar justo entre sus brazos. Fácil. Mágico. Perfecto. Ese motor AMOR.