Y me dije a mí misma: ¡ya déjate de tonterías!No sé qué estás haciendo.. Puedes, realmente, identificar qué es lo que quieres? Lo sabes? Qué quieres? Sólo te haces daño tú misma. Siempre es así, siempre ha sido así. Tú misma. Hace falta que lo repita?Constantemente la vida nos regala la opción de elegir, sí, elegir. Tomar decisiones, rescatar oportunidades, actuar... Porque estamos en un juego, el destino pone las cartas, Dios intenta guiarte, te manda señales, pero TÚ y sólo tú decides si seguir aquella señal, si dejarte guiar. Hasta decidimos dejarnos amar.Entonces, estamos en decisión constante, confrontamos, sufrimos, reímos, lloramos, amamos... Hay momentos buenos, malos, y, otros, que pueden ser aún mejores. Ves? Depende de ti hacer que todo lo que tengas en frente, y el contexto en el que te encuentres, sea mejor!!!!Tengo muchas herramientas para ser feliz, mejor cada día, las tengo dentro y, a veces, necesito ayuda para sacarlas, pues con la enorme barrera que forjo es casi imposible que lo haga sola. No es que esté mal. A pesar de que el cambio depende de mí misma, es bueno también tener a alguien a mi lado dispuesto a ayudarme a ver lo que, en algún momento de 'sentimientos encontrados'; llámese ansiedad, cólera, depresión, etc. no soy capaz de ver.El que no sabe a dónde va, simplemente no llega a ninguna parte. Está más claro que el agua. Ahora, si bien es cierto, no es necesario conocer el camino, pues he ahí el desafío constante; basta con saber a qué queremos llegar para buscar cómo hacer y, el camino hasta podría hacerse espontáneamente.
Somos la suma de cada momento que experimentamos y de todas las personas que conocemos. Esto es lo que se convierte en historias, recuerdos y demás cosas que guardamos en la mente.
Lo que sale del corazón, llega al corazón...
<3
sábado, 7 de mayo de 2011
Constante decisión.
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